RESUMEN IDEAS

La redacción de una Nueva Constitución nos ofrece la oportunidad para revisar y restablecer la tóxica relación que los ciudadanos hemos tenido por tanto tiempo con la naturaleza, para poder asegurar un ambiente sano y limpio a las futuras generaciones, donde nos hagamos cargo de  contener la urgencia climática y la degradación de los ecosistemas que están destruyendo nuestro planeta.

Creemos en una Constitución ecológica y verde, respetuosa de los ecosistemas, los animales y los recursos naturales, que ponga en el centro, la defensa, la protección y el cuidado de la naturaleza en su conjunto en:

1.- Promueva la acción climática por medio de políticas, medidas y programas que apunten a reducir gases de efecto invernadero, la protección de los recursos naturales esenciales como el agua, los bosques, los glaciares, ríos, bosques, océanos, fauna y flora en su conjunto; aumentar la posibilidad de adaptación de las comunidades al cambio climático a través de la resistencia medioambiental. Para ello el Estado debe comprometerse a apoyar con todo tipo de financiamiento, leyes y acciones con urgencia de Estado y no vista como una intención gubernamental, haciéndose cargo de uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que nuestro país adquirió como estado miembro de Naciones Unidas para el año 2030.

2.- Exigir que las acciones de la Ley 20.920 que establece el marco para la Gestión de Residuos, la Responsabilidad Extendida del Productor y el Fomento al Reciclaje estén consagradas en la Constitución como un eje central de toda política pública de los gobiernos, quedando como una obligación el avanzar en la reducción y el control de residuos, incorporando la producción y el consumo sostenible a todo nivel: empresarial, gubernamental y privado.

3.- Consagrar los derechos de la naturaleza, replanteándose la relación que existe entre la humanidad y los ambientes que nos rodea. Es reconocer a la naturaleza como algo valioso persé, más allá de su utilidad para los humanos, como se concibe tradicionalmente hoy día, dejando de ser un objeto que se puede apropiar para entenderse como un sujeto que tiene el derecho a desarrollarse en su máxima expresión y de ser respetado y protegido.